
Comunidad y lectura
ASSEFA VUELVE A CONQUISTAR BERLÍN
#113 - Nuevo formato de newsletter
Si estás por aquí desde hace tiempo, sabrás que hasta ahora Corre como una Chica llegaba una vez a la semana y en esa newsletter intentaba meter prácticamente todo lo que había pasado en los últimos siete días; puede que a veces fueran demasiadas cosas las que contaba o que otras, tal vez por espacio, se quedaran fuera.
Voy a probar algo nuevo: a partir de ahora nos vamos a leer un poquito más por aquí.
Los miércoles seguirán siendo el día habitual de la newsletter, pero puede que alguna semana me veáis aparecer también por aquí un lunes para hablar de lo que haya pasado durante el finde, o un viernes para contaros qué carreras vienen, qué podemos seguir o dejaros alguna recomendación.
¡Ah! Y el chiste malo se mantendrá los miércoles.
No quiere decir que vaya a publicar tres veces todas las semanas (que tampoco quiero prometer cosas que luego igual no cumplo 😂). Dependerá un poco de lo que haya que contar.
Y creo que este fin de semana era bastante buen momento para empezar.
Porque ayer se corrió el maratón de Berlín.
Tengo que reconocer que esta carrera me trae buenos recuerdos. Hace dos años yo estaba allí, en esa misma línea de salida, después de haberme pasado todo el verano quejándome del calor y preguntándome por qué me había parecido buena idea preparar un maratón en pleno julio y agosto.
Pero luego llegas a Berlín, ves el ambientazo que hay durante todo el recorrido, cruzas la Puerta de Brandeburgo y se te olvida un poco todo lo anterior.
Bueno, todo tampoco, que 42 kilómetros dan para pensar muchas cosas.
Pero sí, mereció muchísimo la pena. Puedes leer mi crónica aquí:
MI CRÓNICA DEL MARATÓN DE BERLÍN
Pero vamos a lo que nos interesa. En la carrera femenina, para sorpresa de nadie, la ganadora del maratón de Berlín ha sido Tigst Assefa. Pero la emoción estaba en el cronómetro: el récord del mundo estaba en el punto de mira y, durante buena parte de la carrera, parecía que podía conseguirlo.
En la rueda de prensa previa, ella había sido más prudente: decía que llegaba muy bien preparada y que quería mejorar su marca personal. Y desde luego ha salido a por ello.
Ha pasado la media maratón en 1:04:57 (sí, lees bien, ese era solo el paso por la mitad) y ha llegado al kilómetro 40 todavía con opciones de batir los 2:09:56 del récord mundial. Pero como todas las personas que corremos, sabemos que el maratón no termina en el 40 y unos problemas físicos en el tramo final la han obligado a bajar el ritmo y el récord se ha escapado.

FOTO: WORLD ATHLETICS
Aun así, ha cruzado la meta en 2:11:04, la tercera mejor marca de la historia y un nuevo récord del circuito. También ha mejorado su marca personal, así que aquello que anunció antes de la carrera sí lo ha cumplido.
Después hemos sabido que lo ocurrido iba más allá de unas molestias: según World Athletics, sufrió una rotura parcial del tendón de Aquiles en los últimos kilómetros. La organización informó de que tuvo que ir al hospital y no pudo acudir a la entrega de premios.
Su carrera fue impresionante, pero el récord tiene que esperar. Ojalá ahora pueda recuperarse bien y con el tiempo que necesite.
Y más allá de Assefa, ¿cuántas mujeres había en Berlín?
Según los datos publicados por la organización antes de la carrera, las mujeres representaban el 36,2 % de las inscripciones: algo más de una de cada tres personas. Entre quienes tenían entre 26 y 30 años, el porcentaje subía al 40,2 %. Son cifras de inscripción, no el recuento final de quienes cruzaron la meta, ya que aún la clasificación es provisional.
Por cierto, en la newsletter del año pasado, dejé un listado de curiosidades sobre esta ciudad. Te dejo aquí el enlace por si quieres saberlas.
Y hasta aquí lo que nos ha dejado el finde.
Como diría Amaral, “no quedan días de verano”, pero carreras, por suerte, nos quedan unas cuantas.
El miércoles volvemos a leernos. Y esta vez ya sabéis que no tendréis que esperar otros siete días.
PD: Si echas de menos el chiste en cada newsletter, te hago saber que tengo otra newsletter DIARIA con un chiste, para que afrontes el día de una mejor manera.


