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#109 - Cambio de planes
Hace unas semanas tenía clarísimo cuál iba a ser mi primera carrera después de ser madre. Me había apuntado a la Carrera del Árbol y a la Marcha por la Salud y la Inclusión 2026 y, además, me hacía especial ilusión porque iba a ir con mis amigas. Hace un año y medio hacíamos muchísimo ese tipo de planes: apuntarnos a carreras, madrugar un domingo, desayunar después… y me apetecía muchísimo volver un poco a eso.
Pero bueno, la vida decidió otra cosa.
Nos mandaron un correo diciendo que, por la visita del Papa León XIV a Madrid, no podían celebrarse actos públicos entre el 6 y el 9 de junio aunque los permisos estuviesen pedidos desde enero. La opción era mover la carrera al 21 de junio o pedir la devolución.
Y sinceramente… correr en Madrid a finales de junio me parecía una idea malísima, así que pedí mis 8 euros de vuelta y pensé “pues nada”.
Y ya está. O eso creía.
Porque unos días después, en el meeting nacional de ASICS FrontRunner, nos dijeron que íbamos a correr la Cursa Diagonal en Barcelona. Diez kilómetros. Y además empujando sillas de ruedas junto a Incluyendo Sonrisas.
Mi primera reacción fue pensar: Puf, no puedo.
O sea, acababa de ser madre, llevaba meses sin competir, me daba respeto hasta pensar en correr 10 km normales… como para encima hacerlo empujando una silla.
Pero cuando me preguntaron si quería participar, dije que sí. Sin pensarlo demasiado, porque si lo llego a pensar mucho seguramente me habría echado atrás.
También significaba separarme de Emily un fin de semana entero. Y eso me costaba bastante más que los 10 kilómetros. En seis meses no había estado más de tres o cuatro horas lejos de ella, así que me daba muchísima pena. Pero al mismo tiempo sabía que me iba a venir bien salir un poco de la rutina, despejarme y volver a sentirme persona además de madre.
Y la verdad es que el finde no pudo ser mejor.
Dormimos poco, nos movimos mucho y lógicamente acabamos agotados, pero me reí muchísimo. Hacía tiempo que no vivía un fin de semana así, de estar todo el rato haciendo cosas, hablando con gente, entrenando, cantando canciones absurdas y terminando el día destrozada pero feliz.
El domingo antes de la carrera conocimos a la gente de Incluyendo Sonrisas, un proyecto con sede en Barcelona que trabaja para dar visibilidad e incluir a personas con diversidad funcional dentro del deporte. Nos explicaron cómo correr con las sillas, cómo organizarnos y algunas normas básicas.
Y luego empezó la carrera.
Uno de los compañeros llevaba un altavoz en la espalda haciendo de DJ durante todo el recorrido y el resto nos íbamos turnando las sillas. Todo el rato era: “¿vas bien?”, “¿quieres cambio?”, “cuando quieras te relevo”. Y aunque hacía muchísimo calor, el ambiente era tan bueno que casi se nos olvidó.
Además, ellos iban felices. Y eso hacía que nosotros también lo fuésemos.
Y al final, aunque me dio muchísima pena que no saliera el plan de correr con mis amigas (porque de verdad me apetecía muchísimo volver a vivir algo tan nuestro), esta terminó siendo mi primera carrera después de ser madre.
Y la verdad es que fue especial de una manera completamente distinta a la que había imaginado.
Llegué a casa el domingo hecha polvo. Con agujetas, cansadísima, medio afónica de ir cantando y animando durante toda la carrera y con unas ganas increíbles de abrazar a Emily, que justo ese día cumplía 6 meses.
Pero también volví con algo que llevaba tiempo sin sentir: muchas ganas de seguir corriendo.
Y pensé que a veces te empeñas muchísimo en que las cosas salgan de una forma concreta y luego la vida te cambia el plan entero. Y aunque al principio da rabia, muchas veces acaba llevándote a sitios y experiencias que tampoco habrías querido perderte.

En este apartado te recomiendo series, artículos, podcast, libros o algo que me haya gustado por si te apetece verlo a ti:
🎙️Podcast: Convertir el cáncer de mama en dinero, con Teta&Teta, de Influ-Realismo Mágico. Hace un par de newsletters hablé de todo esto y también de la Carrera de la Mujer, así que este episodio me llamó bastante la atención. Hablan del famoso pinkwashing, de cómo muchas marcas aprovechan el cáncer de mama para hacer marketing “emocional”, y lo cuentan desde el punto de vista de pacientes y asociaciones que lo viven de verdad.
📚 Libro: Gente a cenar, de Nora Ephron. Es una recopilación de artículos inéditos en español, en los que habla con humor e ironía sobre temas cotidianos: la moda, la comida, las relaciones, el periodismo... Está escrito de manera ingeniosa y divertida.
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PD: ¿En qué se convierte una moto si le pegas un chicle? En una motochicleta
SARA