ASÍ FUE MI PRIMERA VEZ
#103 - La historia real de mi primera carrera
Así fue mi primera vez.
Cuando hice la edición número 100 me dijisteis que queríais leer cosas más personales, y bueno… aquí estoy, cumpliendo. Porque al final, aunque ahora todo parezca más “controlado”, todas hemos tenido un inicio un poco caótico.
Mi primera carrera fue en 2015. En ese momento, correr 5 kilómetros me parecía una auténtica locura. De verdad, lo veía como algo lejísimo. Pero poco a poco, saliendo a correr sin mucho plan (más bien ninguno), fui viendo que mi cuerpo aguantaba más de lo que pensaba. Así que me vine arriba y me apunté a una carrera de 7,5 km cerca de casa, además por una causa benéfica. Me cuadraba todo: plan, distancia (o eso creía) y motivación.
Spoiler: no tenía ni idea de lo que hacía.
Yo salía a correr y ya. Sin series, sin ritmos, sin estrategia. Cero conocimiento y cien por cien ilusión. Y claro, el día de la carrera no iba a ser diferente. Era un sábado por la tarde, pero yo decidí abrigarme como si fuese enero a las 7 de la mañana: camiseta de algodón (error número uno), mallas largas que no transpiraban nada (error número dos)… vamos, un cuadro. Recuerdo empezar a correr y dejarme llevar completamente por la emoción. Ese ambiente, la gente, la salida… imposible no venirse arriba. Salí bastante más rápido de lo que debía (error número tres) y, como era de esperar, lo pagué. A mitad de carrera tuve que parar y andar.
Han pasado años y hay detalles que ya no recuerdo (la edad, por ejemplo… prioridades), pero sí tengo bastante claro que no fue una carrera especialmente disfrutable. Probablemente lo pasé regular en ese momento, entre el cansancio, el calor y la sensación de “esto se me está haciendo bola”.
Pero también recuerdo perfectamente la llegada a meta. Esa sensación de “puedo con todo”. Aunque durase poco, aunque a los diez minutos ya estuviese sentada sin ganas de hablar con nadie. Pero ese momento… se quedó.
También recuerdo quién estaba allí: Alejandro, que ya por entonces eramos pareja, y mis amigas. Las mismas de ahora. Eso también dice mucho.

Y es curioso, porque ahora, en esta vuelta a correr después de la maternidad, hay días en los que vuelvo a tener esa sensación. Días en los que pienso: “oye… ¿y si me apunto a una carrera ya?”. Y acto seguido: “buah, lo voy a pasar mal”.
Y sí, probablemente lo pase mal.
Pero también sé algo que ya aprendí en 2015: va a merecer la pena.
MARATÓN DE PARÍS
El domingo se celebró el Maratón de París y dejó uno de esos datos curiosos que me han llamado la atención.
La ganadora fue la atleta etíope Shure Demise con un tiempo de 2:18:33, logrando récord femenino de la prueba.
Hasta ahí, bueno, todo bastante impresionante pero dentro de lo que ya estamos acostumbrados a ver en este nivel. Lo llamativo es que hace justo un año fue madre.
Y sin hacer mucho ruido, ahí está: volviendo, compitiendo y ganando. Que a veces parece que después de la maternidad todo tiene que ir más lento o que cuesta mucho más volver a encontrarse, y en muchos casos es así… pero no siempre significa ir hacia atrás.
Y, personalmente, ver datos así a mí me ayuda. Me recuerda que igual sí, que con tiempo, paciencia (y días mejores y peores), también puedo volver a sentirme corredora otra vez. Y bueno, que si vuelves y encima haces récord… pues mejor que mejor.

FOTO: TERESA SUAREZ
FOTO: TERESA SUAREZ
RECOMENDACIONES SEMANALES
En este apartado te recomiendo series, artículos, podcast, libros o algo que me haya gustado por si te apetece verlo a ti:
📚 Libro: La chica más lista que conozco, de Sara Barquinero. La protagonista es Alicia, que llega muy ilusionada a Madrid a estudiar filosofía, pero descubre que el mundo universitario está lleno de arrogancia y cinismo.
LIBRO: LA CHICA MÁS LISTA QUE CONOZCO
🎬 Serie: Euphoria, en HBO Max. Trata sobre un grupo de adolescentes y todo el caos que llevan encima. Cuenta la historia de varios personajes que están bastante perdidos, intentando entender quiénes son mientras se meten en líos de todo tipo: drogas, relaciones complicadas, presión social, autoestima… un poco de todo.
Si te gusta la newsletter o el podcast, puedes apoyar mi contenido e invitarme a un café aquí:
PD: – Buenas, ¿tiene pastillas para la impaciencia? Nada, mejor déjelo.
SARA


